|
HISTORIA DE LA TUNA
ORÍGENES DE LA TUNA
Los antecedentes más remotos de las "TUNAS 0 ESTUDIANTINAS" los
encontramos en la cultura goliárdica, fenómeno poético musical
encuadrado en la lírica latina (poesía cantada) del siglo XII.
La literatura goliardesca es fruto de la recopilaci6n de poemas
manuscritos en latín, que contenían canciones y poesías de clérigos y
estudiantes vagabundos, que se autodenominaban goliardos en atención a
su mítico patrono el Obispo Golias. A canbio de sus poemas amorosos y
sus cantos jocoso‑burlescos estos estudiantes recibían como pago, unas
monedas, vino o una sopa caliente en los conventos.
Paralelamente en Francia con la edad de Oro del provenzal(siglos XII y
XIII) aparece la figura del TROVADOR o poeta cortesano de vida
errante y aventurera, que asentado en la corte de algún mecenas español,
francés, o italiano, era recompensado con dinero, armas, corceles o
vestimentas, ofreciendo a cambio trovas y cánticos, a las hermosas damas
de la corte.
Al abrir sus puertas las primeras Universidades peninsulares (Salamanca,
Stgo.de Compostela, Coimbra en Portugal ... en los siglos XIII y XIV),
grupos de estudiantes llevan a estas, el espíritu goliárdico, no solo
como novedad cultural sino también, como reflejo de la vida andariega y
bohemia de estos peculiares personajes que popularmente recibieron el
nombre de tunos. Al igual que sus ancestros vagantes, sus
canciones llamadas ESTUDIANTINAS, siguen teniendo un contenido
amoroso‑romántico o jocoso‑burlesco, pero sus vestimentas, poco tienen
que ver con las de antaño, compuestas por el MANTED 0 CAPA (que
cubría la sotana eclesial, frecuentemente agujereada y rasgada) y del
BICOÍRNIO 0 SOMBRERO sobre el que colocaban una cuchara de madera,
con la que saboreaban las sopas que generosamente repartían los frailes
en los conventos, de ahí el nombre de SOPISTAS".
Por estas fechas, el sexo femenino estaba excluido de este NOBLE
MESTER, ya que la mujer tenía vedado el acceso a cualquier tipo de
estudios universitarios. Hoy por hoy esta barrera ha desaparecido,
existiendo tunas femeninas en ciudades como Zaragoza, Alicante e
Eindhoven (Holanda).
Actualmente esta “TRADICION”, está muy extendida por toda España
y a ella se han sumado universidades de otros países, utilizando el
color de la beca o banda de tela que los tunos llevan cruzada al pecho,
como símbolo de las diferentes Universidades y Facultades.
Sirvan estas líneas para dar la bienvenida, en
nombre de la FACULTAD DE MEDICINA DE CÁDIZ, a todos nuestros
nuevos alumnos de primer curso, al mismo tiempo que animo a todo el que
quiera vivir sus años de universitario de una forma muy especial, a
formar parte de nuestra gloriosa TUNA DE LA‑ FACULTAD DE
MEDICINA DE CÁDIZ. SUERTE.


Recorte de periódico muy interesante....teneis
que copiarlo en vuestro ordenador y agrandarlo para poder leerlo, lo
siento pero es que no entra en el marco.

HISTORIA
En el año 1.212, bajo
el reinado de Alfonso VIII, se fundó en Palencia el primer "Studium
generale", precedente de lo que más tarde serían las Universidades.
A estos Estudios Generales y a los que sucesivamente se crearon, acudían
jóvenes de toda condición entre los que surgieron los SOPISTAS,
predecesores de los actuales tunos.
Los sopistas eran estudiantes pobres que con
sus músicas, simpatía y picardías recorrían figones, conventos, calles y
plazas a cambio de un plato de sopa (cosa que les otorgó el nombre) y de
unas monedas que les ayudaban a costear sus estudios. Cuando anochecía y
una vez sonaba la campana de queda o recogida, salían a rondar los
balcones para enamorar a las féminas que pretendían. Recibían el nombre
de sopistas porque de ellos se decía que vivían de la sopa boba;
siempre iban provistos de cuchara y tenedor de madera, lo que les
permitía comer en cualquier lugar donde se les presentaba la ocasión.
Estos cubiertos de madera eran distintivo de los sopistas, siendo en la
actualidad símbolo de todas las Tunas Universitarias.
Era esta la versión española de un fenómeno
generalizado en toda Europa durante la Edad Media y que se conoció con
el nombre de Goliardos, los cuales representaban la bohemia
universitaria viviendo como juglares y trovadores.
La primera referencia escrita a los sopistas
data del año 1.300 y apareció en el "Liber constitutionem" de la
Universidad de Lérida, donde se prohibía las rondas nocturnas de los
escolares y se condenaba a los rondadores a la pérdida de los
instrumentos, pues rompían el silencio y descanso de la ciudad.
En 1.348, Alfonso X "El Sabio", se
refiere a los sopistas en "Las Partidas", diciendo: "Esos
escholares que troban y tañen instrumentos para haber mantenencia".
De la misma época es la obra "Razón de
amor y denuestos del agua y el vino", cuyo autor se retrata en la
introducción: "Un escolar la rimó, que siempre dueñas amó". Y en ella
se alude a las cintas de amor que prenden sobre la capa del escolar, por
una de las cuales una dama reconoce al protagonista en la oscuridad de
la noche.
El Arcipreste de Hita compuso más de
diez pliegos de cantares para "escolares que andan nocherniegos e para
muchos otros por puertas andariegos", y en su "Libro del buen amor"
hace referencia al carácter mendicante de estos estudiantes: "Señor dat
a escolar que vos viene a demandar. Dat limosna o ración faré por vos
oración".
Fué en el siglo XVI cuando se formaron las
tunas tal y como hoy las conocemos. Los sopistas se acogieron a la
"Instrucción para bachilleres de pupilos" dictada en 1.538, norma
que ofrecía vivienda a los estudiantes que no podían costearla. En ellas
no podían mezclarse estudios diferentes y eran dirigidas por los
estudiantes más antiguos, a los que se llamaba "bachilleres de
pupilos", pues además debían apoyar en sus estudios a los bobos o
estudiantes nuevos. Estas casas eran, por sus características, habitadas
mayoritariamente por sopistas, y nunca fueron ejemplo para el estudio
serio, y así en el libro "La vida del Pícaro Guzmán de Alfarache"
encontramos:
" . . . no querían ver libro, ni atender a
lo que habían venido a la Universidad; jamás se les caían las guitarras
de las manos, daban mucho entretenimiento, cantaban muy bueno sonetillos
y siempre tenían de nuevos, y los sabían hacer muy bien y pasar el
instrumento".
Así, los pupilos que querían formar parte de
las camadas sopistas, se convertían en escuderos de estos a cambio de
que les instruyeran en su arte, lo cual permitía a los sopistas llevar
una vida similar a la de los estudiantes ricos. Los nuevos que esto
decidían, debido a su inexperiencia, eran el centro de la broma en las
correrías de sus maestros, pero una vez terminado el pupilaje, el nuevo
era admitido como uno más, y así en el libro "Historia de la vida del
Buscón" de Quevedo, se hace referencia a estas costumbres que
todavía hoy perduran:
"Viva el compañero, y sea admitido en
nuestra amistad; goce de las preeminencias de antiguo; pueda tener
sarna, andar manchado y padecer el hambre que todos!".
Como muy bien expresa D. Emilio de la Cruz y
Aguilar en sus "Chrónicas de la Tuna", "A pesar del paso y cambio
de los tiempos, los tunos siguen siendo viva credencial de la juventud
de siempre, los mismos antiguos juglares y trovadores escolares que
siguen en el mester, los entrañables y nocherniegos universitarios que,
desde hace muchos siglos, sucediéndose a sí mismos, recorren rondando el
mundo, cultivan los instrumentos populares y practican un género de
música entroncada directamente con las albadas medievales o los cantos
escolares pobres, testificando así este fenómeno cultural único . . . "
Por último, recordar a Jiménez Catalán y
Sinués y Urbiola, historiadores de la Universidad de Zaragoza, cuando
decían que:
" . . . de estas comparsas de tunos y
sopistas salieron hombres que gobernaron a España y ocuparon puestos
preeminentes en las letras, la política y el foro".
J. M. S. M.
COSTUMBRES Y
TRADICIONES
A lo largo de la
Historia, pocas son las instituciones que han mantenido tan fielmente
sus costumbres y tradiciones como lo han hecho las Tunas de todo el
mundo. El Espíritu Estudiantil se ha ido pasando de generación en
generaci ón, desde los primeros sopistas que habían de sobrevivir
gracias a su astucia y habilidad, hasta la época actual, donde -pese a
lo que pudiera imaginarse-, el sentimiento iniciático y enriquecedor de
la Tuna en la Vida Universi taria está más vivo que nunca. Como
es obvio, muchas de las tradiciones han mudado de forma, han
desaparecido o se han creado al devenir del tiempo, pero todas ellas son
fieles a unos ideales comunes.
Podemos distinguir entre otros, los
siguientes Usos y Faciendas:
La Ronda
Los Viajes
Los Certámenes
El Aprendizaje
LA RONDA
1. Tuna: Mujer y Luna
Gentiles doncellas
La Ronda se podía definir como el
espontáneo canto de ensueño ante unos ojos arrebatadores; es la prueba
de amor ante el cariño de una madre y es también la prueba de fervor
ante nuestra Patrona. Y en todas e llas la Mujer es la inspiración, el
motivo y el objeto de nuestras canciones y requiebros.
La Tuna se debe a la Mujer, Mujer con
mayúsculas. Es su esencia y su fin último, con ella nace, y sin ella no
tiene sentido.
El Folgar antiguo
" -Y te espantas de pocas cosas: que sin
este enamorado murciélago, hay otros ochenta, para quién tiene
repartidas las horas del día y de la noche.
-¡Por vida del mundo que la tenía por una
santa!". (El Diablo Cojuelo)
El rondar formaba parte de las
habilidades que todo caballero - o figurante a tal- debía dominar
para conquistar los favores de la dama pretendida, la cual no osaría
prestar atención de quién no manejara dies tramente las artes del
cantar, la trova, y el tañir, así como otras que se nos indican:
" Aprendí a bailar, a jugar la espada y la
pelota, torear, hacer versos...". (Vida de Torres Villarroel)
El pícaro estudiante debía, una vez
conocidas las artes de la conquista, buscar los medios propicios
para tal, lo cual conllevaba el abandono de la vida lectiva, en pos del
aprendizaje de una vida mucho más n octurna y azarosa. Esto
suponía, la mayoría de las veces, el abandono no siempre fácil del
colegio o residencia:
" ... y paré todo mi ingenio en discurrir
diabluras y enredos para librarme de la reclusión y las tareas que se
deben emplear los buenos colegiales de aquella casa. Abría puertas,
falseaba llaves, hendía c andados, y no se escapaba de mis manos pared,
puerta ni ventana en donde no pusiese las disposiciones de falsearla,
romperla o escalarla.". (Vida...)
En pos de la amada, el estudiante se cubría
de capa y montera tal como indica Torres, y puntualiza el
Diccionario de Autoridades:
" Era grave delito en mi tiempo romper de
noche la clausura, y tomar de día la capa y gorra, y todas las noches y
los días quebrantaba a rienda suelta estos preceptos.". (Vida...)
" De capa y gorra: se dice del que va
de rebozo sin el traje propio de su estado y condición; lo que es más
común en las Universidades donde salen los estudiantes y colegiales con
capote y montera para no ser conocidos a divertirse y pasearse
acompañados al campo.". (Dicc. de Autoridades)
La noche
era, pues, su elemento, pues el estudiante antiguo, pícaro de necesidad,
encontraba en ella cobijo a sus argucias amatorias, así como disimulo de
sus chanzas y carestías:
" Verás cómo se va desnudando aquel hidalgo
que ha rondado toda la noche, tan caballero del milagro en las tripas
cómo en las demás facciones, pues quitándose una cabellera, queda calvo;
y las narices d e carátula, chato; y unos bigotes postizos, lampiño; y
un brazo de palo, estropeado; que pudiera irse más camino de la
sepoltura que de la cama.". (El Diablo Cojuelo)
El día
era momento de reposo y apaño de las necesidades materiales, que dadas
las circustancias, no eran pocas: conseguir sustento y reparar los
semblantes para agrado de la dama:
" Y como en otras partes hay hora señalada
para oración, la tenemos nosotros para remendarnos. Son de ver, a las
mañanas, las diversidades de cosas que sanamos; que, como tenemos por
enemigo declarado al sol, por cua nto nos descubre los remiendos,
puntadas y trapos...". (El Buscón)
Muchas veces, la conquista de la mujer amada
suponía no pocos peligros, afán aventurero y curtida experiencia
para llevarla adelante, cosa que, pese al empeño, no siempre sucedía a
causa de otros rivales:
" -Si yo fuera el marido -dijo don Cleofás-,
más los tuviera por gatos que por músicos.
- Ahora te parecerán galgos, porque otro
competidor, con una cuadrilla de seis o siete, vienen sacando las
espadas, y los Orfeos de la maesa, reparando la primera invasión con las
guitarras, hacen una fuga de cuatro o cinco calles...". (El Diablo
Cojuelo)
...o a causa de la Justicia:
" Don Cleofás Leandro Pérez Zambullo,
hidalgo a cuatro vientos, caballero huracán y encruzijada de apellidos,
galán de noviciado y estudiante de profesión, con un broquel y una
espada aprendía a gato por el caballete de un tejado, huyendo de la
justicia, que le venía a los alcances por un estupro que no lo había
bebido ni comido.". (El Diablo Cojuelo)
No es, por ello, de extrañar, que en folgar
de antaño, aparte del ideal romántico, no hubiera quien se dejase llevar
por motivos menos idealistas, aunque no menos importantes:
" Y lo que más has de notar: que nunca nos
enamoramos si no es de "pane lucrando", que veda la orden damas
melindrosas, por lindas que sean; y así, siempre andamos en recuesta con
una bodegonera por la comida, con la gü éspeda por la posada...". (El
Buscón)
2. La Ronda Ideal
Damas, doncellas y sílfides
Elemento inprescindible y razón de toda
tunería son las damas a rondar, objeto de nuestros cantos y favores. Sin
ellas, no existe ronda posible, y son el único elemento que no puede
faltar.
Pero aunque teniendo todas ellas a la Mujer
como única protagonista, no todas las rondas son iguales:
La Ronda Estándar se da cuando el
objeto de la ronda es una damisela o un grupo de ellas que llevadas por
los encantos de la Tuna, deciden montar una noche de alegría y canciones
en nuestra compañía. Generalmen te, la ronda se prepara con antelación
-las doncellas se reúnen en alguna casa o propiedad en espera de la
ronda, se proveen caldos y viandas para no recabar gozos y energías...-,
de modo que todo sea lo más grato y lúdi co posible, y no se eche nada
de menos en mitad de la noche.
La Ronda a las Madres es otro tipo de
ronda, en la que el objeto de nuestro cariño y agradecimiento son
nuestras madres, a las que tanto queremos y debemos, y que se suele
hacer el Día de las Madre, y es una de las tradicion es más bonitas de
la Tuna.
La Ronda a la Virgen es una ronda
tradicional que se suele realizar como muestra de fervor y
agradecimiento hacia nuestra ciudad y su Patrona. Normalmente, éste acto
se realiza una vez al año en la semana de Fiestas de nuest ra Patrona,
aunque también se puede realizar extraordinariamente durante la
celebración de Certámenes, etc. Suele consistir en un pasacalles por la
Ciudad y una ronda ante la Virgen en la que participan todas las Tunas
de la Ciudad.
La Ronda a la Virgen de la Ciudad de
Valencia se celebrará el jueves siguiente al segundo Domingo de Mayo,
festividad de Nuestra Señora de los Desamparados, partiendo de la Plaza
de la Reina hasta la Basílica.
Y como no, siempre queda ese sentimento de
Ronda Natural, la ronda entre las rondas, la ronda que no
necesita de nada, salvo de una mujer a la que rondar, ya esté despierta
o dormida, ya este sola o en compañía, ya en mitad de la calle o en su
buhardilla. En cualquier momento, la Tuna se puede presentar bajo una
ventana, y por conseguir la sonrisa de una dama, nadie sabe lo que no
hará.
Ante una Ronda, las doncellas y mancebas
suelen esperar reunidas y expectantes a su llegada, de manera que
establecen entre ellas lazos de amistad y complicidad mientras
que empiezan a dar cuenta, a veces en demasía, de las viandas y bebidas
que han reunido para obsequiar a los rondadores y cubrir las flaquezas
del apetito y la sed a lo largo de la noche. Al escuchar las melodías y
voces de la Tuna, acuden prestas a balconadas y ventanales para
ser obsequiadas con nuestras canciones.
Es tradicional y de buena fe en estos
momentos mantener unas formas siempre agradecidas por el esforzado
rondador, que ve recompensado sus esfuerzos y desgañites con la mirada y
atención de las doncellas rondadas. Por ello, se intentar& aacute;
evitar mientras se encuentren asomadas el hacer abuso del beber y el
yantar destinado a otros lances posteriores, así como el exceso de
comentarios y parlanchinerías que desvíen la atención de los
juglares.
Nunca la Tuna estuvo reñida con la cantidad
de damas a rondar, pues de la calidad y deseos de fiesta hay que hablar,
y bien vale mil veces más una dama ilusionada que una caterva de
aburridas. No obstante, es aconsejable en una r onda que el número de
comensales sea parejo, en favor de una mayor armonía y contento, si bien
es mejor pecar por exceso que por defecto.
Hay que destacar la belleza de ropas
y trajes, el encanto de peinados y maquillajes, perfumes y demás
aderezos que suelen lucir para agrado de los caballeros rondantes, cosa
que suele redundar en una mayor alegría y disfrute de l a Fiesta.
Por último, subrayar que la Tuna no es Tuna
sin la mujer, y que a todas ellas se debe, desde la más tierna y joven
doncella, hasta la más pícara de las damas.
Ricos caldos y frutos de la tierra
"Es nuestra abogada la industria; pagamos
las más veces los estómagos de vacío, que es gran trabajo traer la
comida en manos ajenas. Somos susto de los banquetes, polilla de los
bodegones y convidados por fuerza. Sustentámonos así del aire, y andamos
contentos"´ (El Buscón)
Tal como se puede ver en la
Historia de la Tuna, el Tuno
siempre ha mantenido una especial relación con el mundo de la
Gastronomía.
Ya los primeros "sopones"...
" Sopón: estudiantes que van a la
providencia y a pie de las Universidades (Dicc. Autoridades)"
...fueron creando toda una cultura
del Buen Llantar consistente en agradecer los manjares que la
Providencia devengara, ayudándose de su ingenio para ayudarla cuándo las
viandas escasaran.
De aquí, que hoy en día en toda actividad
tunera sean agradecidos los esfuerzos para que no falte el substento
voraz y etílico.
En una Ronda, suelen proveerse alimentos que
sirvan para evitar desfallecimientos y carestías (del cuerpo y
del alma) a lo largo de la madrugada. Son placeres que alegran a todos
los presentes, y que nunca pueden faltar.
Así podemos encontar estos suculentos
manjares:
Aperitivos:
Papas, frutos secos,...: los que nunca faltan
Tapas y canapés: jamones adoptados huérfanos de padre y madre,
fiambres, croquetitas, dátiles con bacon y otras delicias.
Bocatas y sandwiches: soportes energético y tentenpiés
impescindibles.
Con las manos en la masa: esas antonomásicas tortillas de patata,
pizzas, empanadas... tan apetecibles.
De luxe: si además se acompaña de madugada con una barbacoa o una
paella nocturna, increible.
Los dulces: canapés, pasteles o tartas acaramelan un poco más el
ambiente.
Y si hemos derrochado elogios del buen
Llantar, qué no diremos sobre el buen Beber. La Tuna es heredera
de la tradición elogiosa de caldos y licores, y por ello en toda ronda
que se precie, o pueden faltar. Ellos servirán para romper el hielo (si
procediera), acompañarán la conversación, serán excusas de brindis
interminables y facilitarán el contacto y el intercambio amistoso entre
los comensales.
Son especialmente agradecidos:
Cocacolas, zumos y demás acompañamientos:
para alegría de otras bebidas o de quienes han de conducir-se.
Cerveza: imprescindible.
Caldos de la tierra: tintos, rosados o blancos, secos o dulces,
en sangría o en burret, una delicia.
Licores y demás bebidas espirituosas: regalos al paladar,
refrescan en verano y reconfortan en invierno.
Por último, nada más recordar, que:
El caballo en la montaña
y el tiburón en la mar
que no hay mayor placer
que beber y no pagar
(¡Pero se agradece!)
3. Desarrollo de una Ronda
El pasacalles
El Pasacalles es una de las parte más
vistosas de la Ronda, en la que la Tuna desfila con ritmo airado y
vistoso por debajo del balcón de la mujer a rondar, mientras entona
canciones llenas de ritmo español.
Generalmente está formado por dos o tres
filas, en función del número de componentes de la ronda, y mientras
desfilan, ejecutan vistosas coreografías, que hacen del pasacalles un
expectáculo en sí mismo.
Existen diversas figuras, que reciben
nombres tan curiosos como "botijo simple", "botijo doble", "Barcelona
92", "serpentina", etc, y suelen consistir en movimientos sincronizados
de las filas que componen el pasacalles.
Es el preludio perfecto de la Ronda, pues
avisa a las rondadas de la llegada de la Tuna, y les ofrece un
espectáculo maravilloso, (lo mismo que al resto del vecindario).
Algunas canciones típicas de
pasacalles son:
Limitas
La Compostelana
La Copla del Rondador
Pasacalles de Garita
Debajo de tu ventana
Una vez concluido el pasacalles, la Tuna se
situa debajo de la ventana o balconada de las mujeres a rondar,
generalmente en un par de filas, y empieza a cautivar sus corazones con
sus más bellas canciones.
Si por casualidad la mujer rondada no había
despertado o acudido a la cita por paternas o extrañas razones, es el
momento de canciones de ronda, románticas y sentidas, que hagan que no
pueda evitar acudir a la cita con su Tuna.
Debajo del balcón, las baladas y
estudiantinas se mezclarán con algún que otro son más alegre, de manera
que no se duerma la parroquia, y también, cómo no , para que se luzca el
pandereta, y para ir caldeando poco a poco el ambiente (imprescindible
en enero).
Esta fase suele durar unas cuantas
canciones, variable en función de variables como la temperatura
(imprescindible), la atura del piso a rondar, el caso prestado, etc.
Tras ello, y si las mujeres rondadas están a bien, quizas logremos
traspasar sus corazones y ser invitados a la fiesta.
Si en tu balcón me dejaras colar
Una vez invitados a subir, se procederá a la
presentación rigurosa y ineludible de las damas rondadas, tras lo cual,
proseguirán las canciones y cantos a lo largo de toda la noche.
Será el momento de refrescar nuestras voces
con los caldos preparados al efecto, así cómo de amortiguar las penurias
alimenticias que devengaran los esfuerzos anteriores.
Las canciones suelen ser más movidas que
debajo del balcón, y incluyen todo tipo de bailes (pasodobles, rumbas,
valses, etc) que incitan al conocimiento y perfecto desrrollo de la
fiesta. También se pueden escuchar boleros y todo tipo de romances.
Si no hay problemas posteriores, la ronda durará
hasta el amanecer, o hasta que se decida ir de fiesta a otro lugar,
siempre con música y con canciones.
Después de la Ronda
Por último, cuando los cuerpos ya están
sufridos de tanto tunar, al clarear, y si no has triunfado en tus
amorios, siempre es momento de un café o de una paella en compañia de
todos los que hasta esas horas aguantaron contigo.
4. Anecdotario
Alguaciles y demás
esbirros
El principal y mayor enemigo de toda la vida
en cuento al devenir de una ronda no el el Orden Público, que suele
alardear de una gran simpatía hacia la Tuna, si no del vecindario.
No obstante, siempre hay algún que otro
miembro de la Justicia Municipal que no atiende a comprender las
arraigadas tradiciones de baños, asaltos a colegios y moradas, y en
particular, los ritos iniciáticos de la novatería, y la emprenden con la
Estudiantina. Sin embargo, no suelen llegar a mayores.
El alegre vecindario
Por motivos insospechados, siempre hay
vecinos a los cuales los cánticos y costumbres rondadores no llegan a
cautivar, y protestan, avasallan, vejan y denuncian a los estudiantes.
Desde el inocente cubo de agua, caja de
huevos, caramelos o algún que otro líquido que mancille nuestro honor,
hasta la denuncia a la policía, pasando por protestas airadas y demás
pataleos, todo es poco para ellos. Suele ser el prólogo del fin de la
ronda.
Maromos
No hay anécdota más evocadora que la
presencia de infantes masculinos en la ronda, llamados en tunería como
"maromos". Tal presencia provoca problemas y dudas exstenciales sobre
las tendencias sexuales de alguno de los miembros de la Tuna, por lo que
se les "convida" a abandonar la Ronda, utilizando para ello todos los
métodos que la imaginación y la experiencia tunera proporcionan.
LOS VIAJES
1. El espíritu aventurero
El pícaro antiguo
Una de las costumbres que la inquietud, el
hambre o la necesidad (ya en forma de huida o de supervivencia) más
prodigó entre los antiguos pícaros, fueron los viajes y deambuleos a la
buena de Dios.
Muchas veces, existían razones
insoslayables, pues los substentos del lugar escaseaban, y había que
moverse para encontrarlos en nuevas tierras. Otras, la necesidad venía
dada por las iracundas exigencias de lugareños, alguaciles y demás
esbirros (ver
"Anecdotario" en "La Ronda") ,
fruto de alguna tropelía o malentendido.
En sus viajes y andanzas, acostumbraban a
juntarse, formando cuadrillas que literalmente arrasaban por dónde
pasaban, y raro era el que, viajero o visitado, no salía trasquilado del
encuentro, ya en su bolsa, ya en su granero.
En los viajes, muchos pícaros de postín, y
sobre todo los universitarios, buscaban dar un sentido distinto a su
vida, llenándola de aventura, y en busca de lo desconocido. Durante los
viajes, aprendían los trucos y secretos de la supervivencia (el hambre
agudiza el ingenio), y aunque no sin sinsabores, una filosofía especial
impregnaba sus devaneos, tal cómo nos cuenta Diego de Villarroel:
" Pasaba en el desorden de los viajes
muchos días y, por la noche, era el primer convidado a los bailes, los
saraos y las bodas de todas castas. Entretenía a los circunstantes con
la variedad de muchas bufonadas y tonterías, que se dicen vulgarmente
habilidades, y aventajaba en ellas a cuantos concurrían en aquellos
tiempos a reclamo de tales holgorios y funciones. ".
Con el tiempo, este espíritu de iniciación a
la vida, a la aventura y a lo desconocido impregnó a los estudiantes de
la Tuna, y desde entonces, los viajes son parte fundamental de sus
actividades. Y algunos imprescindibles, como el
Viaje de Novatos.
La Tuna en el Mundo
Fruto de los viajes de los pícaros por toda
Europa en los siglos pasados, y de esta tradición mantenida por la Tuna,
ha sido que el número de Tunas crezca cada día más, extendiéndose su
expíritu por toda Europa y Latinoamérica.
Siendo originarias de España, y poco después
Portugal, las Tunas, como grupos eminentemente universitarios, se dieron
a conocer mediante sus viajes por todo el mundo, y con ellas surgieron
nuevas Tunas, que adoptaron y adaptaron esta tradición a sus formas y
costumbres.
En Latinoamérica surgieron Tunas ya desde el
primer momento, fruto de la gran cantidad de estudiantes y viajeros que
llevaron consigo a las Estudiantinas. Posteriormente, y ya en este
siglo, se han desarrollado Tunas en Europa central, como en Holanda y
Bélgica. Y eso no es todo, ahora mismo se ha creado una nueva Tuna en
... ¡Irlanda!. En fin, la Tuna es imparable.
2. El Viaje Ideal
Objetivo: Birmania
No hay porqué tener un objetivo antes de
iniciar un viaje de Tuna. Tan sólo ganas de pasarlo bién, y de intentar
volver llenos de historias que contar.
El viaje puede empezar sin itinerario ni
tiempo fijado, y dejar que los acontecimientos y el destino decidan
sobre ello. Es la mejor propuesta inicial, pues SIEMPRE, pienses lo que
pienses, va a depender de los imponderables.
Otros, los de mayor duración, suelen tener
objetivos diversos, todos tan válidos cómo los siguientes:
·
Turismo: conocer nuevas
tierras, gentes, sabores, costumbres...
Rondas: ¿Dónde no irá la Tuna por una mujer?
Participar en un certámen: fenomenal excusa.
Contratos: mejor excusa todavía.
Resumiendo, el viaje tiene cómo objetivo
único el poder contar lo que has vivido, y si has encontrado millones de
amigos, si has aprendido nuevas canciones, si has encontrado la mujer de
tu vida, si has descubierto las virtudes del Oporto, el Ribeiro, la
Sidra, la Paella o el queso Holandés, e incluso si has decido quedarte
en Puerto Rico otra temporadilla, mejor que mejor.
A lomos de lo que sea
Interesante cuestión son los medios de
transporte utilizados para estos viajes. Los hay individuales y
colectivos, caros y baratos, divertidos y no tan divertidos. He aquí una
lista de los más utilizados:
El coche de San Fernado: efectivamente, los
pinreles son el último recurso de un tuno, y sólo se utilizará cuando la
premura de la situación o su gravedad (ver
Alguaciles y otros Esbirros)
impidan utilizar otro método.
Bicicleta: de gran uso en Holanda, conlleva
problemas de índole físico (cansancio, stress, etc), que unidos al
habitual bagaje tunero (instrumentos, capa, etc), lo hacen poco
aconsejable, limitándonos a los consejos del apartado anterior.
Motos: idóneas para llevarlas con el traje
de verano (bañador, gafas de sol, zapatillas e instrumento). Nada más.
Utiliarios y furgonetas: a semejanza de ls
carruajes de la antiguedad, los utilitarios son el medio idóneo para
viajes de gupos pequeños, de modo que ofrecen gran movilidad, poco
consumo, e incluso un lugar para descansar si no hubiera posada
diponible.
Autobús, Avión, Barco, Lanzadera Espacial:
para grupos grandes, y si la economía lo permite. Especialmente
indicadas para acudir a certámenes, contratos, etc. Generalmete los
autobuses disponen d servicio de Bar, Peep-Show, Discoteca, Peep-Video,
WC-móvil, Motel...
LOS CERTÁMENES
1. Origen
Un certámen es un
encuentro (periódico o puntual) en el que las Tunas se reunen para
compartir unos días sus experiencias y diversiones. Los certámenes
surgen a partir de la necesidad de las Tunas de compartir sus
experiencias, y como excusa para viajar y reunirse con el resto de
Tunas. Surgidos originalmente como fechas de encuentro y esparcimiento,
el sentido musical ha ido tomando protagonismo, aunque sin perder el
horizonte lúdico festivo del evento.
2. Tipos y Desarrollo
Tipos
Se pueden destacar los siguientes:
Los Certámenes Nacionales de unos estudios:
son certámenes en los que participan todas las Tunas de unos estudios
determinados, por ejemplo: Certamen Nacional de Tunas de Ingenieros de
Telecomunicación, Certamen Nacional de Tunas de Aparejadores, etc.
Suelen celebrarse cada cierto número de años, cada vez en una localidad
diferente.
Los Certámenes Locales: suelen ser
organizados por las Universidades o por los Ayuntamientos de la
localidad organizadora, participando en ellos las Tunas de la Ciudad y
tunas invitadas, tanto nacionales como del extranjero.
Desarrollo
El desarrollo estándar de un Certámen es:
Preparación:
|
|
Durante los
meses anteriores a las fechas del certámen se buscan los
patrocinadores, se cursan las invitaciones y se buscan los medios
materiales de sonido, alojamiento, comidas, etc. |
|
|
|
Primer día:
|
|
Acogida:
recepción y alojamiento. |
|
|
Comida y cambio
de impresiones |
|
|
Actos culturales
y de relaciones públicas |
|
|
Cena y fiesta
|
|
|
|
Segundo día:
|
|
Pasacalles |
|
|
Concurso musical
y entrega de premios |
|
|
Fiesta Nocturna
|
|
|
|
Tercer día:
Premios
Los premios que se otorgan son:
Mejor Tuna: Primer premio absoluto. Puede
tener segundo y tercero.
Tuna más Tuna.
Mejor Imágen y Sonido.
Mejor Interpretación musical.
Tuna más Simpática.
Mejor Puesta en Escena;
Mejor Pandereta.
Mejor Bandera.
Mejores Novatos.
EL APRENDIZAJE
1. El periodo de Iniciación
Una de las tradiciones más arraigadas en el
mundo de la Tuna es el periodo de aprendizaje, que permite a todo el que
desea pertenecer a dicha institución adquirir la experiencia y el grado
de madurez necesarios para sobrevivir a los múltiples avatares que el
destino puede depararle.
Esta costumbre viene heredada de los
orígenes de la Tuna, jóvenes estudiantes que acudían a la Universidad, y
que se ponían en tutela de los ya veteranos para conocer los secretos de
la vida universitaria, y adquirir destreza en sus empresas, a cambio de
prestarles ayuda en sus menesteres. De esta soledad se hacía eco el
Lazarillo de Tormes:
"Verdad dice éste, que me cumple avivar
el ojo y avisar, pues solo soy, y pensar cómo me sepa valer "
(Lazarillo)
2. En la Antiguedad
Ciertamente, los tratos dados a los recien
llegados en los Colegios y Universidades Españoles por parte de sus
compañeros eran un tanto "especiales":
" Entré en el patio, y no hube metido
bien el pie, cuando me encararon y empezaron a decir: -"¡Nuevo!". Yo por
disimular di en reír, como que no hacía caso; más no bastó, porque
llegándose a mi ocho o nueve, comenzaron a reírse... (El Buscón)
El recién llegado, se encontraba ante un
mundo que no conocía, y un tanto hostil, frente a la "alegría" del resto
de sus compañeros:
" ¡Oh dulce vida la de los estudiantes!
Aquel hacer de obispillos, aquel de dar trato a los novatos, meterlos en
rueda, sacarlos nevados, darles garrote al arca, sacarles la patente, o
no dejarles libro seguro ni manteo sobre los hombros! " (Guzmán de
Alfarache)
Incluso se podía leer:
"Las burlas que padecen los novatos, no
sólo son exquisitas, sino de mucho pesar, en cuyo sufrimiento suele
quebrarse la correa del más fino redomado." (El Pasajero)
Ante tamañas perspectivas, el recién
incorporado se solía acoger a la tutela de algún veterano, que le
protegiera de excesos y escarnios, y que le sirviera de guía durante su
aprendizaje, tras lo cual, pasaba a formar parte de ese grupo de
estudiantes:
"¡Viva el compañero, y que sea admitido
en nuestra amistad.Goce de las preeminencias de antiguo. Pueda tener
sarna, andar manchado y padecer la hambre que todos! "(El Buscón)
3. El periodo de Aprendizaje
En la actualidad, las cosas ya no son ni
mucho menos tan graves (que consuelo), y lo que la Tuna ofrece, es una
perspectiva ante la vida universitaria más fresca, desenfadada,
divertida y sobre todo, diferente.
Este periodo, en el cual el recién llegado y
aspirante a Tuno suele ser denominado novato, aprendiz, nuevo, caloiro,
etc, suele durar alrededor de un año (dependiendo de las habilidades de
dicho ovato) y, con él, se pretende que adquiera la suficiente soltura
musical y vital para llevar adelante las empresas que como tuno pudiera
emprender.
Durante este periodo, tendrá que pasar por:
Una Prueba de Ingreso:
Requisito imprescindible para que cualquier estudiante sea admitido como
aprendiz y aceptado como miembro provisional de la Tuna
Un Viaje de Novatos:
En el que tendrá que demostrar prácticamente los conocimientos
adquiridos durante su etapa de aprendizaje.
Un Exámen Final:
Uno de los momentos más importantes de la vida de un tuno, en él su Tuna
le concede la beca que la distingue y le reconoce como como miembros de
pleno derecho, con lo que pasa a gozar de las mismas prebendas que el
resto como un Veterano más.
LA INDUMENTARIA
La vestimenta del
tuno es, probablemente, uno de los elementos más representativos y
tradicionales de la institución tunesca. Con su característico color
negro, y su llamativo aspecto, ha permanecido prácticamente invariante a
través de los siglos, siendo similar al vestuario utilizado por los
antiguos estudiantes de las primeras universidades españolas.
El pájaro, grillo o cuervo, que con todos
estos nombres se le conoce en la actualidad, se compone de jubón, beca,
camisa, calzas, bombachos o gregüescos sobre éstas, y zapatos o botas.
El jubón es una chaqueta ceñida al busto que
se viste sobre una camisa blanca cuyos puños y cuello son de gran
tamaño, frecuentemente acabados en puntillas. El jubón se cita
documentalmente por vez primera en la Península Ibérica en 1377, y en el
siglo XVI se generalizó su uso como prenda ligera.
Como pantalones se utilizan bombachos o
gregüescos. Los pantalones bombachos son cortos y anchos, y ceñidos por
la parte inferior. Los gregüescos o cervantinos son calzones muy anchos
usados sobre todo en los siglos XVI y XVII.
Las calzas son prendas que cubren el pié y
la pierna hasta la cintura, usándose solas o bajo los gregüescos. Con
los pantalones bombachos se utilizan medias calzas, o simplemente
medias, que cubren sólo hasta media pierna.
La beca es la banda de color que se coloca
sobre el pecho y los hombros, por encima del jubón. Antiguamente
indicaba que su portador estaba becado por su universidad, y como
becario disponía de una ayuda que le hacía menos costosa su estancia en
la misma. Los colores de la beca y el escudo que en ella figura bordado
identifican la Universidad y la Escuela o Facultad a la que pertenece el
tuno. La beca es entregada al tuno por sus compañeros cuando éstos
consideran que ha alcanzado el grado suficiente de veteranía, y puede
así representar correctamente a su Tuna y, por lo tanto, a su
Universidad.
Otra prenda importante en la indumentaria
del tuno es la capa, prenda de vestir larga y suelta, sin mangas,
abierta por delante, que se lleva sobre los vestidos. La capa, además de
fiel protectora del tuno en sus noches de frío, representa dos de las
condiciones fundamentales del tuno: la de viajero infatigable y la de
galán por muchas mujeres amado. Sobre la capa el tuno exhibe los escudos
de las ciudades y países que ha recorrido en sus correrías. Muestra así
mismo cintas multicolores bordadas con dedicatorias cariñosas por
mujeres que demuestran así al tuno su afecto o su amor. Provengan de una
novia, de una madre, o de una amiga, como reza la canción, "cada cinta
que adorna su capa guarda un trocito de corazón".
|