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1.-
La Guitarra

Introducción
histórica
Debemos remontarnos al antiguo
Egipto para encontrar las primeras representaciones de dibujos que
asemejan un instrumento que nos podría recordar a la guitarra. Nada se
sabe a ciencia cierta sobre su verdadero origen y evolución, teniendo
que dejarnos guiar por las representaciones pictóricas y esculturales
para hacernos una idea de sus transformaciones.
Existen dos teorías acerca de
sus orígenes. Una la considera un instrumento traído por los Árabes y
que posteriormente evolucionó en España. La otra le da un origen
Grecorromano y piensa es un descendiente de la fidícula
En cuanto a su nombre, parece
derivar del árabe qitara, o de la voz griega kithara o
cítara.
Ya en el siglo XII pueden
distingurse dos tipos de guitarra. Por un lado la morica o mandola, con
forma de media pera y que se asemeja al laúd árabe. Por otro lado la
latina derivada de las antiguas cedras o cítaras, con el fondo plano,
unida por aros con mango largo y clavijero semejante al violín.
De la evolución de esta última
surgieron dos instrumentos: la vihuela y la guitarra. El primero de
ellos era un instrumento dotado de seis órdenes (cuerdas dobles) y que
fue muy utilizado por los músicos "profesionales". El segundo fue la
guitarra de cuatro órdenes y se cree era un instrumento popular. La
primera obra para guitarra aparece en los tres libros de musica para
vihuela publicado en 1546 por Alonso Mudarra en Sevilla.
El nombre de vihuela y
guitarra es confudido a veces incluso en esta época. Sería hacia mediado
y finales de este siglo cuando comenzaron a diferenciarse.
La guitarra sigue siendo
utilizada principalmente como instrumento de acompañamiento y
principalmente con la técnica del rasgueado.
Fue también durante el SXVI
cuando se le añadió una cuerda más a la guitarra, dando lugar a la
llamada guitarra barroca. En el SVII comiezan a escribirse obras para
guitarra específicamente y se alterna el rasgeado con la utilización de
los dedos independientemente dado al instrumento y desarrollando su
capacidad polifónica.
En España, la popularidad de
la guitarra tuvo varios altibajos; logró imponerse a finales del XVI y
se desarrolló plenamente en el XVII. En el siglo siguiente pierde parte
de su esplendor que sería nuevamente renovado a traves de la figura del
padre Basilio, que fue el iniciador de la escuela que alcanzaría su cima
durante finales del XVIII y comienzos del XIX.
Durante estos siglos la
guitarra fue quitando los órdenes y pasó a ser un instrumento de seis
cuerdas simples, conservando la afinación que ha llegado a nuestros
días. Sería Antonio Torres el constructor que daría durante el siglo
pasado la forma definitiva a la guitarra, consiguiendo que los
guitarreros de su época y posteriores imitaran sus guitarras con las
corespondientes variaciones personales de cada constructor.
Dionisio Aguado y Fernando Sor
serían las figuras mas importantes durante la primera mitad del XIX y
Francisco Tárrega, el maestro que se encargaría de la creación de una
amplia escuela de guitarristas que llegarían hasta este siglo, Llobet,
Fortea y Pujol serían los más destacados. Siendo tambien ellos los que
crearían la escuela de guitarristas más importante junto a la figura del
autodidacta y más famoso guitarrista de este siglo: Andres Segovia.
Figura fundamental en la historia de la guitarra Segovia consigio llevar
la guitarra a las salas de conciertos más importantes del mundo, así
como la introdujo en los Conservatorios, la dotó de un amplio repertorio
gracias a su relación con los más grandes compositores de este siglo,
creando una escuela de guitarristas que ahora son la base de la guitarra
actual
ACORDES
2.-
La Bandurria

Introducción histórica
La Pandura.
El origen de la bandurria
podría venir, aunque no esta del todo demostrado, de la pandura,
instrumento que fue extendido por los romanos en los paises del sur de
europa, llegando a gozar de cierta popularidad. El instrumento
reproducido en la niña Lutatia, de Mérida, sería un dato que apoyase tal
hipótesis. Al producirse el contacto con la civilización árabe la
pandura se fusiona con el qupuz árabe dando lugar a los primeros pasos
de la bandurria.
La Bandurria en la Edad Media.
Un documento de 1602, el
"inventario de bienes y alhajas" de Felipe II, nos aclara algunas
características que, aunque en época más tardía que la estudiada aquí,
no están muy lejanas de los modelos más primitivos:
Una bandurria de cuatro
órdenes, la tapa de enebro y barriga de concha natural de tortuga. Otra
bandurrilla de cuatro órdenes, de boj, con un rostro de mujer por
remate.
Podemos inferir de estos
datos que en Castilla se llamaba "Bandurria" a instrumentos de contorno
ovalado, fondo abomabado y clavijero en hoz con una talla en el extremo.
El número de órdenes no sobrepasaría los tres durante los siglos
medievales. El diminutivo indica que la bandurria era de por sí un
instrumento pequeño. En la edad media la tapa del vientre no era de
madera sino de piel, y esto hacía que no pudiera ser usado un cordal
puente adosado a la tapa como lo hacia el laud, teniendo que sujertar el
cordal en la parte inferior del instrumento.
La Bandurria en el barroco.
Durante la edad media y el
renacimiento la bandurria se fue asentando como instrumento pero no se
llega a definir, así podemos decir que los españoles de los siglos XVII
y XVIII entendían por bandurria un instrumento pequeño, provisto de
órdenes dobles, tañido con púa, de
tesitura aguda y de caracter popular. Según esto, lo mismo que
entendemos nosotros. Pero no, tadavia no existian modelos patentados, la
bandurra o mejor las bandurrias podían diferir en detalles importantes a
nuestros ojos: ser tañidas con los dedos, tener las cuerdas simples,
etc. Veamos las características más importantes de esta época:
- El tamaño variaba de un
modelo a otro pero siempre entre unos limites de instrumento pequeño.
- El contorno tipo pera y el
fondo abombado, aunque a finales del barroco se introduce el fondo
plano, no alcanzó una gran difusión en esta época.
- El numero de cuerdas
aumenta pasando de las tres órdenes en la edad media a cuatro a
principios del barroco, llegando incluso a cinco órdenes al final de
este.
- La afinación del
instrumento no esta muy clara y se pueden encontrar distintas
afinaciones en escritos de la epoca.
La Bandurria actual
El siglo XIX es un periodo
decisivo para la consolidación de la bandurria. Mantiene el contorno
tipo pera del siglo anterior pero el fondo del instrumento tiende a ser
plano, añade un sexto orden definitivo, fijándose practicamente la
afinación y comienza a generalizarse el uso de cuerdas metálicas. Esto
último dará lugar a modificaciones en la sonoridad y construcción del
instrumento.
Partes de la Bandurria
La bandurria consta de muy
diferentes partes. Si quieres conocer cada una de ellas y para qué
sirven puedes pinchar en los recuadros azules de la siguiente imagen o
bien directamente en la lista que hay después de la misma.

NOTAS
3.-
El Laud
Introducción histórica
El ud islámico.
El antecesor mas directo del
laúd es el ud islámico procedente del Asia occidental y que fue
introducido en Europa a través de España a principios del siglo XIII. El
termino ud significa madera o vara flexible y parece indicar que los
instrumentos similares que había entonces estaban construidos con
caparazones de animales, mientras que el ud era totalmente de madera.
El Laúd en la Edad Media.
Su forma heredada del ud
árabe, fue cambiando con los años, admitiendo varios tamaños y
diferencias en la ornamentación, caja de resonancia, en los trastes,
etc. En esta época el laúd no estaba bien definido y por ello admitía
diferentes aspectos.
La primera mención
castellana, fuertemente teñida de arabismo, como cabía de esperar, se
encuentra en la Doncella Teodor (1250)
Aprendí a tañer laúd y
cannon y las treinta y tres trovas
Tambien el Arcipreste de Hita
menciona el laúd en sus escritos:
El corpudo alaud que tiene
punto a la trisca.
Como último documento que
refleja la aparición del laúd en la edad media española tenemos el poema
anónimo de Alfonso XI que añade algo sobre su carácter festivo:
Los estormentos tannian
el laúd iba tanniendo
por las Huelgas los jograres
estramentos julageros.
Su característica diferencial
más clara respecto a otros instrumentos punteados es ser más grande,
aparte del habitual clavijero doblado hacia atrás, el fondo de costillas
o duelas, la forma de la caja y el hecho de fusionar en una sola pieza
el cordal y el puente.
El laúd en el renacimiento.
Hacia el año 1511 el laúd
había alcanzado la perfección tanto en estructura como en fabricación. A
pesar de sus dimensiones resulta liviano ya que las piezas que formaban
el cuerpo de pera de los laudes de esta época era de pequeño grosor. El
vientre hecho de la mejor madera de pino con su agujero u oído llamado
rosa, está adornado con una hermosa talla. El vientre posee hasta seis o
más piezas transversales pegadas por debajo para reforzar y aumentar la
resonancia, ya que el sonido depende muchísimo de la calidad de la
madera del vientre y de la buena colocacioó de estas piezas. El ancho
cuello o mástil está unido a un pequeño bloque de madera en cuyo extremo
superior se juntan las partes del cuerpo. El puente esta adosado al
vientre y las cuerdas unidas a éste. Los trastes de tripa están
colocados alrededor del mastil y del bastidor , siendo su espaciamiento
correcto una de las habilidades vitales del ejecutante del instrumento.
Para equilibrarlo, el clavijero esta inclinado hacia atras y asi poder
soportar mejor la tensión de las cuerdas.
El nuevo laúd
Aunque no está definido con
exactitud, hacia el año 1880 aparece el laúd que conocemos actualmente.
Este laúd presenta dos posibles afinaciones: la primera -cuando toca
solo- a una cuarta más baja que la bandurria. La segunda afinación una
octava más baja que la bandurria. Esta última posibilidad es la que se
emplea cuando el laúd toca en conjunto.
Partes del Laúd
El laúd consta de muy
diferentes partes. Si quieres conocer cada una de ellas y para que
sirven puedes pinchar en los recuadros azules de la siguiente imagen o
bien directamente en la lista que hay después de la misma.

4.- El Timple
Introducción Histórica
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En la parranda el timple
manda. Así reza un popular adagio que suele entonarse en los
intermedios de las isas canarias y que hace referencia a la
importancia de nuestro - sin duda - más representativo instrumento
tradicional presente siempre en el corazón de los canarios y
protagonista en los últimos años de un auge singular con las
incorporaciones de nuevas técnicas y propuestas estéticas al
adentrarse en vericuetos interpretativos tan audaces como el jazz o
la música clásica.
Poco se ha escrito sobre los orígenes del timple, que
precisa de un estudio serio y profundo que esclarezca la historia y
desarrollo organológico de nuestro más celebrado instrumento. Sirvan
estas páginas como una propuesta para establecer algunas hipótesis
de trabajo que ayuden a futuras investigaciones sobre la historia de
nuestro pequeño-gran instrumento, al tiempo que acerquen al
lector claves para la comprensión y conocimiento de las raíces y
parentescos del timple.
La idea de una procedencia aborigen no deja de ser una
tentación a la hora de establecer una genealogía prehispánica a
nuestro querido timplillo. Sin embargo, las fuentes documentales -
escasas pero significativas - apuntan a un complejo organológico muy
simple, basado en el batir de palmas, la utilización de gánigos o
vasijas de barro Ilenas de pequeñas piedras y litófonos o piedras
percutidas como rudimentarios utensilios musicales, que conformaron
el universo instrumental de los primitivos habitantes de estas
islas. Desde esta concepción de la cultura musical y material de
nuestros antepasados isleños, el timple se nos presenta como un
elemento de gran complejidad, tanto en su construcción como en su
ejecución, que nos apunta a una segura incorporación del mismo en la
población canaria después del proceso de conquista y colonización
del Archipiélago.
Aun teniendo en cuenta las citadas premisas, la
posibilidad de un origen bereber - aunque no prehispánico - no es
desdeñada por algunos autores. El abultamiento posterior del timple
- lo que le ha hecho que también se le conozca como "camellito" - se
observa en un instrumento citado por Lothar Siemens, que existe
desde Mauritania a Guinea, por la zona atlántica y adentrándonos
hacia el interior por las repúblicas de Mali y Níger, de mango
estrecho y con caja de resonancia muy similar a la del timple.
Probablemente, el pequeño instrumento al que hace referencia Siemens
sea el Kouco, un cordófono de cinco cuerdas - como nuestro timple -,
dos de las cuales - afinadas a una distancia de una quinta -, tocan
la melodía, mientras las otras tres, afinadas a octavas con respecto
a la primeras cuerdas, sirven de acompañamiento.
Todas las referencias apuntan a que los primeros
constructores de timples aparecen en Lanzarote, - la primera isla en
ser conquistada - y más concretamente en la Villa de Teguise, que
Maciot de Bethencourt fundara en la antigua Gran Aldea de Acatife
como primera capital de la antigua Titerroygatra. La cercanía de la
misma al continente africano y la presencia inicial de aborígenes
cristianizados que convivieron con esclavos bereberes cautivados por
los normandos para colonizar y trabajar las tierras son elementos
históricos que parecen apoyar esta hipótesis.
El timple y sus parientes
La gran extensión geográfica de instrumentos similares al
timple - tanto en ejecución, afinación, materiales y técnicas de
construcción - en diversas latitudes complejizan y enriquecen el
panorama de estudio del timple, abocando su análisis a la propia
esencia de la cultura canaria, rica en mestizajes y en procesos de
transculturación entre los tres continentes que nos rodean y que han
moldeado la personalidad etnohistórica del Archipiélago. El guitarro
español de Aragón y Murcia, el charango de Perú y Bolivia, el cuatro
venezolano, el cavaquiño portugués y el tiple colombiano, mantienen
paralelismos estructurales e interpretativos muy similares como para
pasarlos por alto. Es posible que, en virtud del fenómeno histórico
de la emigración, dichos instrumentos hayan sido exportados por los
canarios a tierras americanas, una vez retomado de la cultura
bereber. Sin embargo, la amplia difusión de los mismos no puede ser
solamente explicada por este hecho, habida cuenta de la gran
influencia española y portuguesa en toda el área sudamericana. Por
otro lado, la importante presencia canaria en el desarrollo de la
economía y la historia cubana nos invita a cuestionarnos por qué
nuestro timple es un absoluto desconocido en la isla caribeña, donde
la fusión de culturas es un hecho tan representativo. Ante este
hecho cabe preguntarnos si el timple es posterior al siglo XIX en
Canarias y si sus parientes iberoamericanos son producto de un
asentamiento paralelo al de nuestro Archipiélago, fruto de la
influencia europea. |
ACORDES
5.-
La Pandereta

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