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Instrumentos

17 de mayo de 2003

     
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Guitarra
Bandurria
Laud
Timple
Pandereta

 

La intención de esta sección, que comenzará en breve, es dar una nociones básicas sobre cada instrumento que usamos en la Tuna, para con ello, poder aplicar  el cancionero que tanto trabajo me a costado realizar, a parte de presentar a cada uno de los miembros de la actual Tuna y que instrumento intenta hacer sonar.

  1.- La Guitarra

Introducción histórica

Debemos remontarnos al antiguo Egipto para encontrar las primeras representaciones de dibujos que asemejan un instrumento que nos podría recordar a la guitarra. Nada se sabe a ciencia cierta sobre su verdadero origen y evolución, teniendo que dejarnos guiar por las representaciones pictóricas y esculturales para hacernos una idea de sus transformaciones.

Existen dos teorías acerca de sus orígenes. Una la considera un instrumento traído por los Árabes y que posteriormente evolucionó en España. La otra le da un origen Grecorromano y piensa es un descendiente de la fidícula

En cuanto a su nombre, parece derivar del árabe qitara, o de la voz griega kithara o cítara.

Ya en el siglo XII pueden distingurse dos tipos de guitarra. Por un lado la morica o mandola, con forma de media pera y que se asemeja al laúd árabe. Por otro lado la latina derivada de las antiguas cedras o cítaras, con el fondo plano, unida por aros con mango largo y clavijero semejante al violín.

De la evolución de esta última surgieron dos instrumentos: la vihuela y la guitarra. El primero de ellos era un instrumento dotado de seis órdenes (cuerdas dobles) y que fue muy utilizado por los músicos "profesionales". El segundo fue la guitarra de cuatro órdenes y se cree era un instrumento popular. La primera obra para guitarra aparece en los tres libros de musica para vihuela publicado en 1546 por Alonso Mudarra en Sevilla.

El nombre de vihuela y guitarra es confudido a veces incluso en esta época. Sería hacia mediado y finales de este siglo cuando comenzaron a diferenciarse.

La guitarra sigue siendo utilizada principalmente como instrumento de acompañamiento y principalmente con la técnica del rasgueado.

Fue también durante el SXVI cuando se le añadió una cuerda más a la guitarra, dando lugar a la llamada guitarra barroca. En el SVII comiezan a escribirse obras para guitarra específicamente y se alterna el rasgeado con la utilización de los dedos independientemente dado al instrumento y desarrollando su capacidad polifónica.

En España, la popularidad de la guitarra tuvo varios altibajos; logró imponerse a finales del XVI y se desarrolló plenamente en el XVII. En el siglo siguiente pierde parte de su esplendor que sería nuevamente renovado a traves de la figura del padre Basilio, que fue el iniciador de la escuela que alcanzaría su cima durante finales del XVIII y comienzos del XIX.

Durante estos siglos la guitarra fue quitando los órdenes y pasó a ser un instrumento de seis cuerdas simples, conservando la afinación que ha llegado a nuestros días. Sería Antonio Torres el constructor que daría durante el siglo pasado la forma definitiva a la guitarra, consiguiendo que los guitarreros de su época y posteriores imitaran sus guitarras con las corespondientes variaciones personales de cada constructor.

Dionisio Aguado y Fernando Sor serían las figuras mas importantes durante la primera mitad del XIX y Francisco Tárrega, el maestro que se encargaría de la creación de una amplia escuela de guitarristas que llegarían hasta este siglo, Llobet, Fortea y Pujol serían los más destacados. Siendo tambien ellos los que crearían la escuela de guitarristas más importante junto a la figura del autodidacta y más famoso guitarrista de este siglo: Andres Segovia. Figura fundamental en la historia de la guitarra Segovia consigio llevar la guitarra a las salas de conciertos más importantes del mundo, así como la introdujo en los Conservatorios, la dotó de un amplio repertorio gracias a su relación con los más grandes compositores de este siglo, creando una escuela de guitarristas que ahora son la base de la guitarra actual

 

ACORDES

 

2.- La Bandurria

 

Introducción histórica

 

La Pandura.

El origen de la bandurria podría venir, aunque no esta del todo demostrado, de la pandura, instrumento que fue extendido por los romanos en los paises del sur de europa, llegando a gozar de cierta popularidad. El instrumento reproducido en la niña Lutatia, de Mérida, sería un dato que apoyase tal hipótesis. Al producirse el contacto con la civilización árabe la pandura se fusiona con el qupuz árabe dando lugar a los primeros pasos de la bandurria.

 

La Bandurria en la Edad Media.

Un documento de 1602, el "inventario de bienes y alhajas" de Felipe II, nos aclara algunas características que, aunque en época más tardía que la estudiada aquí, no están muy lejanas de los modelos más primitivos:

 

Una bandurria de cuatro órdenes, la tapa de enebro y barriga de concha natural de tortuga. Otra bandurrilla de cuatro órdenes, de boj, con un rostro de mujer por remate.

 

Podemos inferir de estos datos que en Castilla se llamaba "Bandurria" a instrumentos de contorno ovalado, fondo abomabado y clavijero en hoz con una talla en el extremo. El número de órdenes no sobrepasaría los tres durante los siglos medievales. El diminutivo indica que la bandurria era de por sí un instrumento pequeño. En la edad media la tapa del vientre no era de madera sino de piel, y esto hacía que no pudiera ser usado un cordal puente adosado a la tapa como lo hacia el laud, teniendo que sujertar el cordal en la parte inferior del instrumento.

La Bandurria en el barroco.

Durante la edad media y el renacimiento la bandurria se fue asentando como instrumento pero no se llega a definir, así podemos decir que los españoles de los siglos XVII y XVIII entendían por bandurria un instrumento pequeño, provisto de órdenes dobles, tañido con púa, de tesitura aguda y de caracter popular. Según esto, lo mismo que entendemos nosotros. Pero no, tadavia no existian modelos patentados, la bandurra o mejor las bandurrias podían diferir en detalles importantes a nuestros ojos: ser tañidas con los dedos, tener las cuerdas simples, etc. Veamos las características más importantes de esta época:

 

El tamaño variaba de un modelo a otro pero siempre entre unos limites de instrumento pequeño.

 

El contorno tipo pera y el fondo abombado, aunque a finales del barroco se introduce el fondo plano, no alcanzó una gran difusión en esta época.

 

El numero de cuerdas aumenta pasando de las tres órdenes en la edad media a cuatro a principios del barroco, llegando incluso a cinco órdenes al final de este.

 

La afinación del instrumento no esta muy clara y se pueden encontrar distintas afinaciones en escritos de la epoca.

 

La Bandurria actual

El siglo XIX es un periodo decisivo para la consolidación de la bandurria. Mantiene el contorno tipo pera del siglo anterior pero el fondo del instrumento tiende a ser plano, añade un sexto orden definitivo, fijándose practicamente la afinación y comienza a generalizarse el uso de cuerdas metálicas. Esto último dará lugar a modificaciones en la sonoridad y construcción del instrumento.

Partes de la Bandurria

La bandurria consta de muy diferentes partes. Si quieres conocer cada una de ellas y para qué sirven puedes pinchar en los recuadros azules de la siguiente imagen o bien directamente en la lista que hay después de la misma.

NOTAS

 

3.- El Laud  

Introducción histórica

 

El ud islámico.

El antecesor mas directo del laúd es el ud islámico procedente del Asia occidental y que fue introducido en Europa a través de España a principios del siglo XIII. El termino ud significa madera o vara flexible y parece indicar que los instrumentos similares que había entonces estaban construidos con caparazones de animales, mientras que el ud era totalmente de madera.

 

El Laúd en la Edad Media.

Su forma heredada del ud árabe, fue cambiando con los años, admitiendo varios tamaños y diferencias en la ornamentación, caja de resonancia, en los trastes, etc. En esta época el laúd no estaba bien definido y por ello admitía diferentes aspectos.

 

La primera mención castellana, fuertemente teñida de arabismo, como cabía de esperar, se encuentra en la Doncella Teodor (1250)

 

Aprendí a tañer laúd y cannon y las treinta y tres trovas

 

Tambien el Arcipreste de Hita menciona el laúd en sus escritos:

 

El corpudo alaud que tiene punto a la trisca.

 

Como último documento que refleja la aparición del laúd en la edad media española tenemos el poema anónimo de Alfonso XI que añade algo sobre su carácter festivo:

 

Los estormentos tannian
el laúd iba tanniendo
por las Huelgas los jograres
estramentos julageros.

 

Su característica diferencial más clara respecto a otros instrumentos punteados es ser más grande, aparte del habitual clavijero doblado hacia atrás, el fondo de costillas o duelas, la forma de la caja y el hecho de fusionar en una sola pieza el cordal y el puente.

 

El laúd en el renacimiento.

Hacia el año 1511 el laúd había alcanzado la perfección tanto en estructura como en fabricación. A pesar de sus dimensiones resulta liviano ya que las piezas que formaban el cuerpo de pera de los laudes de esta época era de pequeño grosor. El vientre hecho de la mejor madera de pino con su agujero u oído llamado rosa, está adornado con una hermosa talla. El vientre posee hasta seis o más piezas transversales pegadas por debajo para reforzar y aumentar la resonancia, ya que el sonido depende muchísimo de la calidad de la madera del vientre y de la buena colocacioó de estas piezas. El ancho cuello o mástil está unido a un pequeño bloque de madera en cuyo extremo superior se juntan las partes del cuerpo. El puente esta adosado al vientre y las cuerdas unidas a éste. Los trastes de tripa están colocados alrededor del mastil y del bastidor , siendo su espaciamiento correcto una de las habilidades vitales del ejecutante del instrumento. Para equilibrarlo, el clavijero esta inclinado hacia atras y asi poder soportar mejor la tensión de las cuerdas.

 

El nuevo laúd

Aunque no está definido con exactitud, hacia el año 1880 aparece el laúd que conocemos actualmente. Este laúd presenta dos posibles afinaciones: la primera -cuando toca solo- a una cuarta más baja que la bandurria. La segunda afinación una octava más baja que la bandurria. Esta última posibilidad es la que se emplea cuando el laúd toca en conjunto.

 

Partes del Laúd

El laúd consta de muy diferentes partes. Si quieres conocer cada una de ellas y para que sirven puedes pinchar en los recuadros azules de la siguiente imagen o bien directamente en la lista que hay después de la misma.

 

 

 

4.- El Timple

Introducción Histórica

En la parranda el timple manda. Así reza un popular adagio que suele entonarse en los intermedios de las isas canarias y que hace referencia a la importancia de nuestro - sin duda - más representativo instrumento tradicional presente siempre en el corazón de los canarios y protagonista en los últimos años de un auge singular con las incorporaciones de nuevas técnicas y propuestas estéticas al adentrarse en vericuetos interpretativos tan audaces como el jazz o la música clásica.

        Poco se ha escrito sobre los orígenes del timple, que precisa de un estudio serio y profundo que esclarezca la historia y desarrollo organológico de nuestro más celebrado instrumento. Sirvan estas páginas como una propuesta para establecer algunas hipótesis de trabajo que ayuden a futuras investigaciones sobre la historia de nuestro pequeño-gran instrumento, al tiempo que acerquen al lector claves para la comprensión y conocimiento de las raíces y parentescos del timple.

        La idea de una procedencia aborigen no deja de ser una tentación a la hora de establecer una genealogía prehispánica a nuestro querido timplillo. Sin embargo, las fuentes documentales - escasas pero significativas - apuntan a un complejo organológico muy simple, basado en el batir de palmas, la utilización de gánigos o vasijas de barro Ilenas de pequeñas piedras y litófonos o piedras percutidas como rudimentarios utensilios musicales, que conformaron el universo instrumental de los primitivos habitantes de estas islas. Desde esta concepción de la cultura musical y material de nuestros antepasados isleños, el timple se nos presenta como un elemento de gran complejidad, tanto en su construcción como en su ejecución, que nos apunta a una segura incorporación del mismo en la población canaria después del proceso de conquista y colonización del Archipiélago.

        Aun teniendo en cuenta las citadas premisas, la posibilidad de un origen bereber - aunque no prehispánico - no es desdeñada por algunos autores. El abultamiento posterior del timple - lo que le ha hecho que también se le conozca como "camellito" - se observa en un instrumento citado por Lothar Siemens, que existe desde Mauritania a Guinea, por la zona atlántica y adentrándonos hacia el interior por las repúblicas de Mali y Níger, de mango estrecho y con caja de resonancia muy similar a la del timple. Probablemente, el pequeño instrumento al que hace referencia Siemens sea el Kouco, un cordófono de cinco cuerdas - como nuestro timple -, dos de las cuales - afinadas a una distancia de una quinta -, tocan la melodía, mientras las otras tres, afinadas a octavas con respecto a la primeras cuerdas, sirven de acompañamiento.

        Todas las referencias apuntan a que los primeros constructores de timples aparecen en Lanzarote, - la primera isla en ser conquistada - y más concretamente en la Villa de Teguise, que Maciot de Bethencourt fundara en la antigua Gran Aldea de Acatife como primera capital de la antigua Titerroygatra. La cercanía de la misma al continente africano y la presencia inicial de aborígenes cristianizados que convivieron con esclavos bereberes cautivados por los normandos para colonizar y trabajar las tierras son elementos históricos que parecen apoyar esta hipótesis.
 

 

El timple y sus parientes

        La gran extensión geográfica de instrumentos similares al timple - tanto en ejecución, afinación, materiales y técnicas de construcción - en diversas latitudes complejizan y enriquecen el panorama de estudio del timple, abocando su análisis a la propia esencia de la cultura canaria, rica en mestizajes y en procesos de transculturación entre los tres continentes que nos rodean y que han moldeado la personalidad etnohistórica del Archipiélago. El guitarro español de Aragón y Murcia, el charango de Perú y Bolivia, el cuatro venezolano, el cavaquiño portugués y el tiple colombiano, mantienen paralelismos estructurales e interpretativos muy similares como para pasarlos por alto. Es posible que, en virtud del fenómeno histórico de la emigración, dichos instrumentos hayan sido exportados por los canarios a tierras americanas, una vez retomado de la cultura bereber. Sin embargo, la amplia difusión de los mismos no puede ser solamente explicada por este hecho, habida cuenta de la gran influencia española y portuguesa en toda el área sudamericana. Por otro lado, la importante presencia canaria en el desarrollo de la economía y la historia cubana nos invita a cuestionarnos por qué nuestro timple es un absoluto desconocido en la isla caribeña, donde la fusión de culturas es un hecho tan representativo. Ante este hecho cabe preguntarnos si el timple es posterior al siglo XIX en Canarias y si sus parientes iberoamericanos son producto de un asentamiento paralelo al de nuestro Archipiélago, fruto de la influencia europea.

 

ACORDES

 

 

5.- La Pandereta      

 

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Este sitio se actualizó por última vez el 17 de mayo de 2003